Y escuchó una voz y abrió sus ojos, y sintió la vida, otra vez. Levantó
sus manos acariciando el viento. Miró el cielo y agradeció en silencio. Caminó
despacio, recorrió la tierra, disfrutó los mares, durmió en las arenas blancas,
susurró a los pájaros, contempló los pueblos y se sumergió en el tiempo.
Agradeció en silencio, otra vez, el poder volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario